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domingo, 16 de junio de 2013

TABLAS DE SARHUA EN TV PERÚ

He aquí un interesante documental sobre esta la práctica de esta costumbre y arte en la comunidad de Sarhua.

Apreciamos la costumbre del Tabla apakuykuy (la tabla lo lleva el compadre a los recién casados); con las voces de los harawis femeninos; suenan los Waqrapukos, algunos usos y costumbres locales como el Wasi ruway tradicional, el Wasi inchaway, entre otros.


De los artistas sarhuinos, entre ellos Carmelón Berrocal, Marcial Berrocal, entre otros.

Más usos, costumbres y tradiciones. Todos estos videos pertenecen al programa HECHO A MANO.

sábado, 15 de junio de 2013

WILLAKUY DE SARHUA: EL CÓNDOR Y LA JOVEN POR MINCETUR



DE SARHUA PARA EL MUNDO. CAMPAÑA MINCETUR SOBRE ARTESANÍA, PARTICULARMENTE LAS TABLAS DE SARHUA. SE USA LA CONOCIDA HISTORIA O WILLAKUY "EL CÓNDOR Y LA JOVEN" AMPLIAMENTE ESCUCHADA DE VOZ DE NUESTROS ABUELOS COMO MOTIVO DE ESTA PUBLICIDAD, EN ELLA SE UNEN PERFECTAMENTE LA LITERATURA ORAL Y LA PICTÓRICA. SI DESEAS ESCUCHAR LA HISTORIA COMPLETA ¡VISITA SARHUA! TIERRA MÁGICA DE COLOR Y ARTE...

jueves, 24 de julio de 2008

ARTE DE SARHUA EN RURAQ MAQUI

Lo inmemorial de los tejidos
Por: Miguel Ángel Cárdenas M.
Diario: El Comercio
Fecha: 24 - 07 - 08

ANCESTROS. Ruraq Maki es la gran exposición-venta de arte popular que se lleva a cabo en el Museo de la Nación hasta el 31 de julio. Este año destaca la gloriosa artesanía del tejido con diseños y tradiciones que se conservan desde épocas prehispánicas.

En la comunidad de San Ignacio de Loyola, en Otuzco, La Libertad, la memoria viste y calza. Basta con mirar a la experta en telar de cintura Adelaida Dionisio, de 44 años, quien luce una lliklla y una anaku: una falda que se usa desde épocas precolombinas y cuyo plisado se hizo con las uñas. En el patio central donde se efectúa Ruraq Maki, ella teje una faja trenzada de cuatro metros llamada 'sara', que fue declarada patrimonio cultural de la nación el año pasado, junto con otra faja denominada 'pata' que tiene libres las urdimbres. Estas fajas eran usadas por la élite inca, según las crónicas del siglo XVI que escribieron Fray Martín de Murúa y Guaman Poma de Ayala. Adelaida también las empleó para sostener su vientre cuando estuvo embarazada, cuando tuvo que fajar a su bebe y le tejió una a su esposo para que le cuidara la cintura durante las faenas agrícolas. Por eso, más que patrimonio, estas fajas son 'matrimonio' cultural de su nación.

¿Qué hace a estas fajas tan ancestrales y tan singulares?
Me las enseñó mi madre y a ella su madre y así para atrás... La faja sara representa el maíz y la faja pata al andén. Todas las mujeres en San Ignacio, a 3 mil metros sobre el nivel del mar, usamos la faja pata de niñas, hasta los 15 años, y luego la faja sara de adultas, como las usaron las collas del inca. Se diferencian en el tejido, en la sara lo entreveras con otras formas y colores, en la pata va directo. Las dos demoran dos días. Nadie nos conocía hasta que llegaron unos gringos y nos comenzaron a comprar, pero nosotras seguíamos manteniendo la tradición de antes de los españoles. Lo hacemos siempre mientras sembramos papa, oca, maíz, alverja, haba y criamos nuestros animales.

En el distrito de Challhuahuacho, en la región de Las Bambas, Apurímac, la memoria sueña y ronca. Hay dos tradiciones que cuentan el origen de sus particulares tejidos: Narra la primera leyenda de la zona que el cacique de Yanahuara, quien era un mago inca muy poderoso, fue arrestado por esto, y se ordenó su ejecución. Pero cuando se preparaba el ajusticiamiento, todos lo vieron huir transformado en un waman (águila). Los cotabambinos, para halagar esta hazaña, decidieron imitar en sus vestimentas la forma de esa águila misteriosa. La segunda leyenda afirma que quien enseñó a las mujeres el arte de tejer a telar de cintura fue la Virgen de Aparea. Y que por esto deben invocarla cada vez que inician sus procesos de allwidos (tejidos). Para el joven tejedor Andrés Aniceto, de 23 años, las dos dicen la verdad, porque el santuario de la Virgen queda en el mismo lugar del apu femenino de la región.

¿Qué hace tan legendarios y tan particulares a sus tejidos?
Me los enseñaron mis padres. De pequeño aprendí a hacer chullos, mantos, fajas. Y nosotros no nos vestimos así solo para turistas, sino a diario en nuestros pueblos de Cotabambas y Grau, a ocho horas de Andahuaylas. Nuestros tejidos los hacemos bajo un telar que se llama callua o pallana. Y las mujeres tienen grabadas en la memoria los dibujos de arañas, aves, pescados que ponían los abuelos.

En el barrio de Santa Ana, en Ayacucho, la memoria corre y vuela. Desde fines del siglo XIX, recogiendo técnicas preíncas, se fundó un estilo que muchos identifican como la Escuela Textil Oncebay. La fundó Darío Oncebay, cuyos tejidos con un abanico gigante de matices eran comercializados en Bolivia y Argentina. Luego lo siguió su hijo Hipólito y hoy vive el nieto Honorato, de 69 años, cuyas obras han sido expuestas en Suiza, Chile, Italia, España, Estados Unidos y Francia. Él maneja una paleta textil de 80 colores junto con su esposa Silvia Pariona, quien es la maestra del telar con lana fina.

¿Qué hace tan reputados y originales a los textiles Oncebay?
Que viene de nuestros abuelos. Y toda la familia trabaja en eso. Y nos basamos en estrictos colores naturales con diseños antiquísimos, que reflejan las formas de las chacanas y el calendario agrícola. De la cochinilla podemos sacar el rojo, el morado, el lila. Y de la raíz de una planta sacamos el guinda, el rosado, el fucsia. Del molle, una planta de la sierra, sacamos el color verde en todos sus matices. De la tara obtenemos el plomo y de la pepa del nogal, que chancamos y remojamos por un mes, los tonos de negro. También el color vicuña y el beige. Nos demoramos tres meses en hacer un telar grande que cuesta 400 soles. Es famoso nuestro cuadro de unas mamachas de espaldas que hicimos en los años 80, cuando nos encerrábamos para no morir. Tienen el color rojo a un costado por Sendero y el verde a otro costado por los militares. Ambos les han matado a sus familiares y ellas están de espaldas porque no quieren ver más muerte.

En la nación quero, en el Cusco, la memoria canta y baila. Ignacio Apaza, el presidente de las cinco comunidades que componen la nación, compone sus propios cantos mientras teje ponchos, chullos y mantas, que se han mantenido incólumes (por lo inaccesible de sus poblados), resistiendo el coloniaje español.

¿Qué hace tan hermosos y auténticos a los tejidos quero?
Que nos los enseñaron nuestros antepasados y llega hasta hoy. Tenemos los diseños de las flores tikas, los del inti y especialmente el chunchu: nuestro símbolo antiguo (a manera de un reloj de arena que se bifurca), que no nos alteró la civilización. Es nuestro sello. Y también el chili, que son como puntas de cerro y estrellas en nuestras telas. Esto es solo quero, no pueden hacerlo en ningún otro lugar. Como tampoco pueden utilizar como nosotros hacemos los tintes de hierbas como la chapi, el cuchucuchu y la intisunka.

En las comunidades de Acopalca y Yacya, en Huari, Áncash, la memoria resucita y se reinventa. Desde tiempos precoloniales, sus pobladores manejaban combinaciones de tintes naturales de un modo único, pero hace 20 habían dejado de hacerlo. Hasta que un proyecto llamado Arts (Arte Tradicional para el Desarrollo Socioeconómico), con financiación italiana, se inició en noviembre del 2007. Y ellos reanimaron a Rosalina Rojas, de 55 años, a que retomara su legado.

¿Qué hace tan imperdibles y perdurables a sus tejidos?
Que vienen de nuestros ancestros. Nosotros habíamos dejado el hilado a mano y una cerámica que no solo era de arcilla sino con una mezcla de barro y shashal, un derivado del carbón. En los tejidos, ya solo usábamos colores chillones. Pero felizmente que quedaban ancianitos con los que retornamos a la tradición ayudados por los antropólogos italianos. Al principio las señoras estaban desconfiadas, pero ahora somos 66 personas que vamos a formar una cooperativa. Y todos entendimos que seríamos más originales realzando nuestro pasado. Y volviendo a usar los tintes naturales de nuestros abuelos, como el tsinchanco, la cochinilla con limón, el barro con pepa de nogal, la ishanca con limón, porque este es para fijar el color. Todo esto lo sabíamos nosotros de antes, pero preferíamos la anilina. Pero ya no, ahora hasta los niños deben saber que la cochinilla con limón y ceniza es una buena combinación. Y así vamos a llegar al mercado. En Yacya, las mujeres somos las hilanderas y las que teñimos, pero quienes tienen la tradición del tejido son los hombres.

En Sarhua, Ayacucho, la memoria juega y ríe. Pompeyo Berrocal Evanán destaca en el arte que ha hecho célebre al pueblo: las tablas de Sarhua. Pero pocos conocen que esta comunidad también es reconocida por los diseños de sus faldas, que inspiraron muy bellas tablas costumbristas. Pompeyo es el especialista a pedal de esas polleras y faldas modernizadas.

¿Qué hace tan diferentes y curiosas a las faldas de Sarhua?
Que me enseñó a hacerlas mi abuelo. Y están relacionadas con los dibujos de las tablas. Yo me dedico a ellas desde el colegio, con ocho colores. Y he diseñado polleras desde los 20 años. En Sarhua, que queda a seis horas de Huamanga, todos somos artesanos. Las polleras son de tres metros de vuelo y de 60 centímetros de altura. La figura que caracteriza a polleras y faldas sarhuinas es la jaigua, una planta que es como nuestro escudo tradicional, igual que el wakrapuku, nuestro instrumento musical con cuernos de res. Nuestras telas son muy musicales.

TEJIDOS DE SARHUA

Fuente:
* El Comercio - Edición impresa
* El Comercio - Edición virtual

sábado, 12 de abril de 2008

PRIMITIVO EVANÁN ENTREVISTADO POR PERÚ 21

Primitivo Evanan Poma: Sus tablas pusieron a Sarhua en el mapa del Perú


POR: JOSÉ GABRIEL CHUECA
FOTO: Sulsba Yépez
Edición: 12 - 04 - 2008
Fuente:
PERÚ 21: Entrevistas

PRIMITIVO EVANÁN POMA Y LAS TABLAS DE SARHUALas tablas de Sarhua -por su belleza y su capacidad de transmitir información- son una de las formas de expresión andina más interesantes. Primitivo Evanan Poma es un artesano de este pueblo que desarrolla esa forma de arte. Su trabajo puede encontrarse en Kantú (Grau 323, Barranco).


Sarhua está a más de tres mil metros sobre el nivel del mar. Se dice que ahí estuvo la cultura Chanka. No es un lugar fácil para vivir. No es que haya mucha agua ni que sea fácil la agricultura. Hoy en día es conocido por su cultura, por las tablas de Sarhua", resume Primitivo Evanan Poma.

¿Qué son estas tablas?
Las tablas de Sarhua se regalaban cuando se construía una casa. Digamos que usted es mi compadre; entonces, cuando usted construye su casa, yo le obsequio una tabla en la que sale la genealogía de su familia -la suya y la de su esposa-. Al final vienen el sol, que es protector de la vida, y los apus. En el otro extremo hay una imagen católica.


¿Cómo construyen las casas?
Los familiares sufragan la construcción. Los hombres ponen el trabajo físico y los materiales de construcción, y las mujeres cocinan, traen los utensilios y los granos y preparan la chicha para los trabajadores. A veces hay parientes que se han peleado -somos humanos, puede pasar- y no salen en la tabla pero, entonces, los demás lo hacen notar y le preguntan al dueño por qué no sale esa persona en la tabla. Y si un pariente no está ayudando, pues, los mayores se preguntan por qué no viene y van y lo traen para que trabaje.

Ahí se resuelve todo.
Es una tradición. Los parientes, ante tanta insistencia, se tienen que reconciliar. Al final, entre trago y coca, se comprometen a ayudarse. Esa es la particularidad de estas tablas que están en las casas. Pero digamos que el pintor, por un olvido, no ha incluido a un pariente. Esa persona puede resentirse. Entonces, las autoridades tienen que disculpar al artista. La idea es que todos vivan solidariamente y en paz.


¿En su casa había una tabla?
Sí. La de mis abuelos. Las primeras casas de tejas, como la de mis abuelos, ya tenían estas tablas. La más antigua tabla que hemos encontrado es de 1873.


¿Cuándo vino a Lima?
Yo vine a Lima porque quería ser cura (ríe). El padre me había recomendado con el obispo de Ayacucho. Y mi mamá estaba de acuerdo. Pero mi padre se opuso porque no tenía plata para pagar el seminario. Había que vender el ganado y él no quiso. Además, consideraba que yo era muy enfermizo. Yo me quedé molesto, agarré mis cositas y me vine a Lima.

¿A dónde llegó?
A La Parada. Hasta me robaron mi dinero, pero yo lo había distribuido en varios bolsillos; entonces, se llevaron una parte. No conocía a nadie, pero me encontré con un paisano que me ayudó.


¿Por qué se interesó en esta tradición de su pueblo?
Yo había ingresado a la Universidad Garcilaso de la Vega y, en un curso, pidieron un trabajo monográfico. Yo lo hice sobre las tablas de Sarhua. En la clase, como me llamo Primitivo, los otros estudiantes me molestaban. Me decían hombre de las cavernas y cosas así. Para que no me fastidiaran, me cambié a Pepe. Pero con mi trabajo saqué la mejor nota. Con eso, mi autoestima creció. Yo había visto que Joaquín López Antay ganó el Premio de la Cultura Peruana y que había recibido mucha publicidad. Yo estaba celoso. Y me fui a ver la premiación. Y pensé que si él, con esos retablos, había ganado un premio, yo también podía ganarlo.


¿Cuándo comenzó a hacer tablas de Sarhua?
En 1975 hicimos nuestra primera exposición grande con tablas de Sarhua. Yo comencé con la ayuda de un paisano, Víctor Yucra. Fue en una galería del Jirón de la Unión. Pero en nuestras tablas no pintamos familias sino cosas que pasaban en mi pueblo, como danzas, músicos, maestros y entierros de niños. Y esto último impactó mucho al público. Salió en el periódico y en la televisión. Después perdí el trabajo que tenía y me dediqué solo al arte. Me puse a hacer ropa, pero no me gustaba. Y después retomé el trabajo de hacer tablas de Sarhua. Poco después gané un concurso en la Universidad de Huamanga. Regresamos y mi esposa también aprendió y me comenzó a ayudar. Y con otros artesanos creamos una empresa comunal.


¿Cómo vivió los años de la violencia?
Fue en esos años que comenzó Sendero Luminoso. Y, como nosotros estábamos en el foco de la subversión, pensaban que teníamos que ver. Pero fue al revés. Yo tuve que escapar. Mataron al alcalde de Sarhua y, después, la empresa que formamos fue incendiada por los militares.


¿Y usted cómo hacía?
Yo iba y venía, porque allá estaban mi familia y mis cosas. Hasta ahora voy y vengo. Después, en Lima, formamos una asociación de artistas de Sarhua y compramos un terreno en Chorrillos. Paralelamente empezamos a viajar al extranjero. En Dinamarca hay una colección completa de nuestro trabajo. Y también en Estados Unidos.


¿Cómo le va con el negocio?
Yo vendo en Kantú y también tengo una tienda en Petit Thouars. Tampoco es una industria tan grande. Me alcanza para vivir, no me quejo. Tengo cuatro hijas: una falleció, otra está en Chile, otra me apoya en mi negocio, es economista; y a la cuarta le gusta pintar, también me apoya.


¿Y cómo está Sarhua después de todo lo que pasó?
Al comienzo estábamos muy tristes. Tantas cosas han pasado. Si me pusiera a contarle, me pondría a llorar. Antes de 1975, Sarhua ni siquiera existía en el mapa. Ahora tiene luz, agua y desagüe y carreteras. Pero no hay desarrollo económico.


¿Qué proyectos tiene?
Yo quisiera hacer un taller museo en Chorrillos. Si uno no deja obra, no es nadie. Hay que pensar en el futuro. Hay cronistas que dicen que el inca Pachacútec mandó a pintar la historia de diferentes lugares del Tahuantinsuyo. Pero, cuando llegaron los españoles, destruyeron todo. Yo digo por qué no puedo hacer lo mismo, como una pinacoteca. Ese es mi proyecto. Es importante lo comercial, pero también tengo que pensar en hacer algo más beneficioso para la historia de mi pueblo.

sábado, 1 de diciembre de 2007

EXPOSICIÓN PINTURAS DE SARHUA EN EUROPA

Estimados compatriotas, amigas y amigos del Perú,

Les hago llegar la invitación electrónica para el vernissage y exposición de las "Tablas de Sarhua", arte pictórico naif del pueblo de Sarhua en Ayacucho. Este vernissage tendrá lugar el martes 11 de diciembre a las 17:00 h en el edificio de la Oficina federal de Migraciones en Wabern (Berna).

Hemos organizado esta exposición de manera mancomunada con la Oficina federal de Migraciones y es un honor que el arte andino pueda ser expuesto en un lugar tan lleno de simbolismo como es ésta oficina federal. El vernissage contará, entre otros, con la participación del Director de la Oficina Federal de Migraciones.

Les agradeceríamos hagan del conocimiento de todos vuestros allegados esta invitación.

Los esperamos entonces para compartir este gran momento de cultura.

Carlos Jaïco Carranza
Secretario general
ASOCIACIÓN CAMBIA PERÚ

Invitación a la Exposición de Tablas de Sarhua en Europa
Invitación a la Exposición de Tablas de Sarhua en Europa

Invitación del evento a realizarse en Berna (Suiza), tal como se ha leído en la invitación, este es un evento de importancia que pone en relieve el arte pictórico de nuestra comunidad de Sarhua. Estaremos atentos a él. Se agradece la invitación y se hace de conocimiento público. A sentirnos orgullosos entonces por el maravilloso legado de nuestros padres, hermanos sarhuinos, y que coincidencia que este evento se esté realizando en estos momentos, en el que lamentamos la ausencia de uno de nuestros cultores del arte pictórico sarhuino: Juan Walberto Quispe Michue, sea pues este no sólo un reconocimiento a su figura sino a todos nuestros sartesanos sarhuinos. A trabajamor con más empeño, ya sabemos que nuestro arte no sólo es importante para nuestro país sino que hay otras culturas y comunidades que se interesan por ella. ¡Adelante Cultura Sarhuina!

domingo, 1 de julio de 2007

Tablas de Sarhua en Finlandia

Hace como un mes que me enteré navegando por la internet de un artículo publicado en un portal Finlandés denominado KEPA, en el que se destacaba una nota dedicada a las Tablas de Sarhua publicada por la Revista KUMPPANI en su edición de febrero del 2007. Al parecer esta revista recorre los cinco continentes reportando acerca de la gente y las comunidades que preservan sus costumbres, así como su situación socio - económica, aunque también abordan temas misceláneos; líneas arriba usé las palabras "al parecer", pues el texto integro de la web está en finlandés (como ya se dijo), idioma que lamentablemente desconozco, y no tiene opción para cambiar de idioma al inglés, mucho menos al español, intenté vanamente hacer una traducción: el resultado fue un texto poco comprensible, pues; los diccionarios del finlandés no abundan (a ello se debe mi demora en dar a conocer esta información), en fin, superando mi frustación como traductora de textos, comparto esta información para que vean que nuestra cultura es de interés no sólo nuestro sino de lugares tan distantes como Finlandia, (esto no es de extraña porque el Dr. Kimno Pulkkinen, embajador de Finlandia nos ha apoyado anteriormente en la realización de un evento importante para Sarhua: el Hatun Tinkuy). Por cierto, si alguien logra traducir correctamente el texto de este artículo (estoy anexando los links correspondientes para entrar a la web de la que referí anteriormente) ruego se comparta esa información.

Ediciones de la revista KUMPPANI hasta el momento publicada. INGRESAR AL ARCHIVO DE LA REVISTA KUMPPANI

Esta es la edición en la que aparece el artículo sobre las Tablas de Sarhua. INGRESAR A LA PORTADA DE FEBRERO DE LA REVISTA KUMPPANI

Acá la imagen del artículo sobre las Tablas de Sarhua, en ella se describe a nuestra comunidad y se menciona a una de las que estudió nuestras Tablas: Josefa Nolte.

Aquí se continúa detallando sobre nuestras tablas y se menciona a uno de nuestros artesanos: Marcial Berrocal Evanán, foto de quien aparece en el reportaje. INGRESAR A LEER EL ARTÍCULO SOBRE LAS TABLAS DE SARHUA


En esta foto de mi archivo aparecen: De izquierda a derecha, Sra. Santona Quispe, Sra. Paulina Felices Pomacanchari, Dr. Kimno Pulkkinen (Embajador de Finlandia - padrino honorable del evento) y sra. Flora Felices. Observando atentamente el Sr. Eugenio Vilca (por Auquilla, comunidad sarhuina). Si deseas saber cómo fue el Hatun Tinkuy. INGRESAR A LEER SOBRE EL I HATUN TINKUY DE SARHUA

La vigencia de las Tablas de Sarhua

Nuestras mundialmente conocidas Tablas de Sarhua, que han sido difundidas ampliamente por el Taller ADAPS, no tiene a este gran grupo de artistas como los únicos seguidores y difusores de la tradición y costumbre sarhuina del arte pictórico, sino que también contamos con el taller de la Familia Berrocal, allí están Carmelón Berrocal (finado, pero su gran aporte lo hacen estar más vigente y presente que nunca entre nosotros), Pompeyo Berrocal, Marcial Berrocal, además están los hijos de estos artistas entre los que mencionamos a Pascual Berrocal, quien ya está incurionando de manera seria y formal en esta labor, que lamentablemente poco valoramos, sirva pues esta nota para tomar conciencia de la importancia de revalorar nuestras costumbres y cultura, muchos de nuestros jóvenes migran a carreras que no necesariamente les satisfacen o toman caminos equívocos, a causa de lo anteriormente señalado; que distinto sería si desde la escuela en comunidades como Sarhua, se orientará a los jóvenes que no necesariamente el éxito está en seguir carreras técnicas o científicas en las universidades o institutos, sino que en nuestras comunidades ya hay carreras preestablecidas desde tiempos remotos y que es una opción, y la sociedad debería apoyar a éstos jóvenes no sólo de palabra sino difundiendo y promocionando sus trabajos e incentivando en la creación de talleres. Hoy se habla de exportación, todo el mundo quiere exportarlo todo, hasta su alma (si esto genera dinero), el consumo de estos materiales culturales debe empezar en casa, con pena aprecio que los más hermosos trabajos artesanales están en casa de extranjeros ¿Y por qué no en nuestras casas? Se dice que se exporta lo mejor hacia fuera, siendo así ¿Qué queda en nuestro país? ¿Los restos, los puchos que otros ya no quieren? ¿Y el Instituto Nacional de Cultura del Perú, existe o sólo censura exposiciones? Su presencia no es muy notoria, se siente más su ausencia en el quehacer cultural, que no sólo implica la museografía o arqueología, sino que hay mucho por hacer en lo referente a la manifestaciones de la denominada: Cultura viva de nuestro país.

En fin, al respecto hay mucho por decir, pero estabamos en la vigencia de la Tablas de Sarhua, efectivamente la Familia Berrocal también es seguidora de este arte, aunque no tan conocidos como los integrantes de ADAPS, pero ya es hora de que se conozcan a todos nuestros artistas, desde los veteranos (los que abrieron camino) hasta los más nóveles. Bien, la Familia Berrocal hace unos meses abrió un interesante y destacado portal, denominado TABLAS DE SARHUA, para la difusión de su trabajo y éste es el principal motivo de la presente información. En dicha web, que cuenta con una animación flash interesante, se puede apreciar lo esencial en cuanto a las Tablas de Sarhua, tiene 6 secciones con ventanas independientes; puedes presionar las palabras en amarillo para ingresar directamente a la sección señalada:
  • SARHUA, que refiere acerca de nuestra comunidad con mapas y fotografías bastante ilustrativas.
  • SU COSTUMBRE, donde se explica acerca de las Tablas, su origen, usos y demás.
  • TABLAS DE SARHUA, sección bastante interesante porque clasifica a nuestras Tablas de acuerdo al contenido; por ejemplo: Plantas, música, cuentos, entre otros.
  • PINTORES, aquí están las referencias personales de cada artista de este taller.
  • DERIVADOS, aquí se detallan los usos modernos que se le está dando a las Tablas de Sarhua.
  • CONTACTOS, en ella se señala el modo de contactarse con el taller.
A continuación algunas vistas del portal:

Presentación 1

Presentación 2

Presentación 3

Página que muestra la sección: La costumbre de las Tablas de Sarhua

Página que muestra la sección: Tablas de Sarhua

Entonces la invitación está hecha para visitar este portal y aprender más de nuestra cultura sarhuina y peruana. Por cierto, felicitaciones a Odelón Berrocal, por su entusiasmo e iniciativa, es quien ha sido el encargado del diseño de la web, así como de la edición de fotografías y videos relacionados con la cultura de Sarhua. Ah, me olvidaba de este pequeño video promocional del Taller de la Familia Berrocal:

sábado, 3 de junio de 2006

SARHUA: VOZ DE MADERA

Este artículo fue editado por el diario LA REPÚBLICA el 31 de mayo del 2006. Puedes marcar el link para ver el artículo original.
Nunca me sentí más orgullosa de mi tierra que al ver a mi tío Primitivo Evanán Poma aparecer en reportajes como estos, que bueno que nuestros periodistas se ocupen de realizar notas como éstas: Valen un Perú.

La tradición milenaria de Sarhua se resiste a desaparecer. El arte de perennizar a sus pobladores, hechos y costumbres en dibujos sobre tablas de madera, se trasladó a Lima hace tres décadas y es una de las pocas que se mantiene fieles a la tradición.
Por: Marco Sánchez.
Fotos: Melissa Merino.

Es como mirarse en un espejo que nunca se romperá. Mientras trabaja en su taller artesanal, Primitivo Evanán Poma, su esposa Valeriana y su última hija, Venuca Asunción, levantan la mirada para verse reflejados en el madero que adorna el techo. Ahí está la familia completa, congelada desde hace diez años, gracias a las tablas que volvieron famoso a su pueblo, Sarhua, Ayacucho.

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MEMORIA. Los Evanán preparan tablas en su taller de Chorrillos. Antes solo se representaba a familas completas junto a la Virgen de la Asunción, patrona del pueblo. Pero desde los años ochenta escenas de guerra entre Sendero y los militares se hicieron comunes.
"No hay dos tablas iguales", dice Venuca mientras pinta con tierra ayacuchana una escena del Qaypi fusuy (baile de la chicha) en una tabla pequeña de cedro. Hace 40 años, su padre llegó a Lima y, alentado por sus paisanos, creó un pequeño taller en Chorrillos. Con el tiempo, la Asociación de Artistas Populares de Sarhua se convirtió en un referente de este arte.
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Primitivo ha llevado las tablas a Dinamarca, Francia, España, Alemania y Suecia, aunque hasta hoy no sabe cómo nació la tradición (el origen se pierde en las crónicas incas de Guamán Poma). Explica que las tablas se regalaban en Sarhua solo en una ocasión: al momento de techar la casa .

"Hemos encontrado tablas de 1800, siempre con la virgen de la Asunción y la familia completa, cada uno en su actividad", dice. Con el tiempo, estas tablas de dos o tres metros se redujeron y ahora las hay de 20 o 30 centímetros, pero hechos siempre a mano, jamás en serie.

Las fiestas del pueblo, el Sura cutay (preparación de la chicha), el Warmi suway y Casaracuy (rapto de una doncella y posterior boda), son retratados en las tablas que en Europa pueden costar mil dólares.

En los ochenta, Víctor Fajardo, la provincia a la que pertenece Sarhua, fue epicentro de la guerra senderista. Muchos murieron y dos mil sarhuinos huyeron a Lima. Todo ello está también retratado en las tablas.

"Los onqoy –así llamaban los sarhuinos a los terroristas con el vocablo quechua que significa ‘enfermedad’– castigan a los soplones y hacen matanza en Qechawa. Hacen descuartizamientos…" A Primitivo se le quiebra la voz al recordar. Sinchis y terroristas están retratados en un conjunto de tablas llamado Ciclo de la Vida en Sarhua. El original está en el museo de Copenhague, Suecia.
El Llacta puchukay (éxodo del pueblo) es una de las escenas más fuertes que los sarhuinos –agricultures pobres en general– han grabado en sus memorias y tablas.

La matanza de Quechawa (1983) quedó grabada en cedro.

El Quijote quechua

Pero los sarhuinos han llegado más lejos y graficado con su arte una edición de El Quijote en quechua. Carlos Cosme Millares, historiador del arte que estudió el tema, explica que el Tabla apakuykuy (regalo del compadre) es un proceso ritual que implica a todos los miembros de la comunidad. "La tabla la manda a hacer el compadre, pero todos colaboran". El momento cumbre es el Huasichacu o techado. Los hombres traen paja, en la fiesta se invita comida, chicha, reunión, toda la comunidad trabaja.

Cuando ya el techo está terminado, el compadre entrega la tabla en la que aparecen papá, hermanos, con sus actividades acostumbradas. Solo los vivos y con la edad que tienen en ese momento", explica.

Por ello algunos antropólogos deducen que esta especie de recordatorio familiar sirvió en el pasado de Sarhua como una suerte de registro censal y la mejor manera de saber en el Incario sobre las actividades de la población.

Pero Primitivo Evanán no cree en esta versión y se mantiene en el sentido ritual que tenían las tablas, pues incluso se colocaban en el interior de la casa, a veces escondidas.

Sin embargo, al migrar los sarhuinos por la violencia, en Lima carecía de sentido realizar el tradicional Tabla apakuykuy. Ahí se empieza a modificar el tamaño y temas de las tablas, aunque manteniendo la técnica. El roble y maguey fueron reemplazados por el cedro, previendo que el mayor enemigo de las tablas, la polilla, destruyera todo el trabajo.

A sus 61 años, Primitivo Evanán regresará pronto a Sarhua para construir en la casa de sus padres un museo como parte del proyecto del rescate de sus tradiciones, que también incluye música y vestimenta.

De sus cuatro hijos, René falleció y Cisca María está en Chile, pero todos permanecen fuertes y juntos en la tabla que adorna su techo, regalo del compadre Marcelino.

Casas "protegidas"

Construir una casa en Sarhua implica todo un ritual colectivo. Por el sistema de Ayni incaico, la familia cercana (Ichpa ayllu), lejana (Karu ayllu) y los compadres espirituales están obligados a participar en la construcción. El dueño de la casa es declarado "forastero" o "enfermo" y solo recibe a los visitantes ofreciéndoles alcohol. Además, visita de madrugada a las familias vecinas ofreciendo regalos a cambio de ayuda voluntaria. El resultado se ve en el Adobe chutay (hacer los adobes) y Teja ruway (preparar tejas), hecho siempre por amistades. Al cimentar la casa, los compadres colocan tres ollas con comida, monedas y un paquete de coca, trago y agua bendita. Así las casas están protegidas contra la maldad y tendrán prosperidad.

TRONCO. Don Primitivo Evanán y tabla familiar, tal como se coloca en casas de su pueblo. Las originales miden dos metros, pero las modernas conservan la misma técnica. Historiador del arte Carlos Cosme cree que pudieron ser registros censales incaicos.

domingo, 28 de mayo de 2006

SARHUA. TABLAS DE SARHUA

Haz clik en: MUGAPA Es una web sobre el MUSEO GALERÍA ARTE POPULAR DE AYACUCHO, ubicada en Av. Pedro de Osma 116 (Barranco). Telef. (51-1) 247 0599 o a la web UNIGLOBE para apreciar la versión original del presente artículo. Ambos están dedicados a la cultura tradicional (Artesanía) de nuestro país.


El pueblo ayacuchano de Sarhua se ha hecho mundialmente conocido por sus tablas pintadas, una de las manifestaciones más originales de la llamada pintura popular, una tradición que incluye los dibujos del cronista Guamán Poma de Ayala (S.XVI), las acuarelas del obispo Martínez Compañón (S.XVI), del pintor criollo Pancho Fierro (S.XIX), y las obras de otros creadores anónimos que pintaron murales desde el periodo colonial hasta hace pocos años en iglesias y capillas del interior del Perú.
Las tablas de Sarhua son también conocidas como quellcas, por su relación con los antiguos dibujos que los Incas mandaban a confeccionar para registrar su periodo de gobierno. Se trata de coloridas ilustraciones pintadas en un soporte de madera plana, que representan las costumbres del pueblo y acompañadas de un texto explicativo. Al principio las tablas eran dibujadas sobre las vigas de los techos (en las que inicialmente se plasmaban árboles genealógicos), pero hoy predominan los formatos rectangulares y cuadrados para facilitar su comercialización. Uno de los renovadores de este arte fue el pintor Carmelón Berrocal (1964- 1998), quien modificó los cánones establecidos sin perder los rasgos originales, creando cuadros a partir de la tradición oral recopilada por él mismo.